lunes 23 de noviembre de 2009

Triste Lamento.

Un llanto quebrado interrumpe
la noche.
El aliento del alba
opaca el silencio.

Desnudo queda el tiempo pasado
sin
horas vividas.

También desnudos
los días
sin el lienzo de sol.

Y
mis expectativas,
y mis canciones,
y mis haikus emocionados.

Mis esquemas
olvidados en borrosos apuntes
sobre hojas sueltas.

Olvidadas
mis experiencias
en la gaveta húmeda
de la intemperie.

¿ Qué podemos hacer sin amor ?


lpo.

viernes 20 de noviembre de 2009

Nocturno.

La encontré
en la enardecida multitud
de estrellas.

No fue tán difícil,
era la única
que
brillaba.

Soy caminante nocturno,
obsesivo,
pertinaz, obcecado.


lpo.

sábado 14 de noviembre de 2009

No Es Suficiente.

Para una llamada interesante y amena
Para una tarde
de música, cigarro y café.
Quizás.
Para una exquisita e inolvidable
sobremesa.
Para una noche
de grappa y de jazz.
Tal vez.
Para una impresionante velada.
Para un encuentro
de locura y fervor.
Es posible.
Pero para embriagarme con licor de cielo
y que presienta su presencia
en la
multitud.
No es suficiente.
lpo.

viernes 13 de noviembre de 2009

De Asueto.

La lluvia oscura del cielo
apaga el fuego
de la tarde.
El tiempo gime.

Los besos
parecen cascada
y el alba
no acaba de nacer.

¿Qué pretente el placer que en su boca se anida?

Las horas
siguen de asueto
y la mañana, apenada,
ofrece sus excusas.


lpo.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Tres Piñatas.

1-Parranda.

Una ventana del sol se abre.
Son las 10:00 a.m.
y la noche es hiedra florecida en mi cara.

2-Primavera.

Mariposas dormitan en la brisa
y llueven sobre la montaña.

3-Sequía.

Una gota de esperanza humedece sus manos,
pero aún su mirada se pierde
en el cielo claro.
lpo.

viernes 30 de octubre de 2009

Sobre Las Olas.


Su piel de yodo y sal
abraza mi cuerpo
danzando
sobre las olas.

En el cielo
las gaviotas pendencieras,
borrachas,
bailarinas.

Y un sol que dormita en la orilla
de arena espumosa,
de caracolas derretidas
en el camino
del ocaso.

Ese mar dormilón,
obsesivo abrevadero de neptuno,
morada de Alfonsina,
mitiga la sed de un corazón
solitario, marinero.

Sin puerto,
sin velero,
sin amarras, sin viento.


lpo.

jueves 3 de septiembre de 2009

Acepto.

Me pides que deshoje la luna en pedazos de nubes
y las diseque entre las páginas del Quijote,
para avanzar invencible con el rugir de las piedras
y el alboroto de los perros.

Que escarbe en tus sueños como pájaro hambriento
con la malsana intención de controlar tus principios
y hacerte mi más aventajada discípula.

Que conquiste tu cima a pasos de héroe
y rocíe con tinta de mi sangre toda tu pradera.

¿Para aferrarme a tu vestido; hilvanado con mis labios,
estrellas recién nacidas y jirones del corazón?


lpo.

martes 1 de septiembre de 2009

Espejo Roto


De aquella noche sólo recuerdo
que me perdí
en el blanco follaje de sus labios.

Rojos.

Sin laberintos.
Con todas las señales de tránsito.
Y la luna con su linterna de neón.

Pero me perdí.

Nuestro amor es un resumen
de todos mis amores engavetados;
incluidos los que nunca fueron.

Eso me devuelve la calma y los años
en mi espejo roto.

lpo.

Publicado por leandropiña en 12:19


2 comentarios:
Angus dijo...
Me gusta. Bellísimo poema.
26 de agosto de 2009 6:51

leandropiña dijo...
Gracias Angus...eres muy amable y considerado.
Tu comentario me anima.
Un abrazo....leandro

martes 11 de agosto de 2009

Insomnio.


Parece que la noche
le cerró la puerta a la mañana.

El tiempo se ofrece en trizas.
La casa es demasiado grande
y la voz del silencio alborota la calle.

Antón chéjov y Juan Bosch están dormidos
en mi escritorio.
No encuentro mis espejuelos.

Ahora comprendo a las lechuzas,
y a las serpientes.

lpo.


Publicado por leandropiña en 9:07

2 comentarios:

Sheila dijo...
Una noche de insomnio puede resultar muy productiva.
Abrazos.

10 de agosto de 2009 16:42
leandropiña dijo...
Así es amiga Sheila, a veces en una noche sin dormir
encuentras la fórmula para seguir durmiendo.
Un abrazo querida amiga.
lpo.

jueves 18 de junio de 2009

Ambrosía.


En sus labios crece esa flor inmortal.
Sobre perfumada estancia de dioses.
Y expone su desnudez
en delicioso manjar.

Me adormece la maravilla de sus secretos.
Selvática espesura de tímida sabiduría.
Suave aliento
de bosque floreciendo.

Estoy sometido a sus labios,
en estoica actitud de gladiador fiel.
Enamorado.

Quiero sumergirme
en la naturaleza de su esencia;
oblonga
y
eterna.

Ansiosa mariposa posando sus alas
sobre tierra desesperada.
Sedienta.



lpo.

Galante Picaflor.


Exhibe el pistilo
como su más preciado trofeo
en su espada de gladiador.

Brillante.
Afilada como astilla de ébano.

Sólo su polen buscaba,
pero ella abrió sus pétalos para ofrecer
su esencia
como chorro de luz.

La orquídea no se resistió
ante tan sensual aleteo.

Ahora él
se pavonea
rebosando ostentación.


lpo.