lunes 19 de marzo de 2012

!No me Digas!


Me dicen que andas
diciendo
que dizque dije que dijiste
que cuando dije 
digo
no dije digo sino diego.

También dicen 
que dijiste que ya no me crees,
porque dizque dicen
que dije que estás 
mintiendo. 

Pero ahora te digo que cuando 
dije diego
no dije diego sino digo.

Y también te digo
que nunca dije 
que estás mintiendo.

Sé que dices que dicen
que ando diciendo lo que nunca 
dijiste,
por eso te contradigo.

He dicho.

lpo.

El Aroma de su Piel.


Como ventisca
su fragancia entra
por los tragaluces de la sala.


Se escabulle
por debajo de la puerta
o por cualquier rendija.

Está donde menos lo espero;
en los trillos de mi fundo,
en la ribera del arroyo,
en el viento.

El aroma de su piel
es sello de garantía,
mantilla de alba,
flor de amanecer.

Embriaga,
aturde,
delata.

Pasó de su piel a la mía
y ahora con su aroma
estoy saliendo.

lpo. 

jueves 15 de marzo de 2012

Una Página de mi Diario.

El día 
no se quiere levantar,
no soporta el reumatismo,
la eterna resaca 
impone sus efectos,

aquellas lluvias trajeron estos lodos.

No tiene planes
y el alba se quedó sin brillo.
Las horas no vuelan 
y el sol no se ha lavado la cara.

Pero a nadie le importa, 
ni al frío,
ni al dolor,
ni al pesado yunque del silencio.

Mi toalla
está ahogada en hastío
y el lado izquierdo de mi cama 
está planchado.

¿Para qué acompañarse de la soledad ?

Ahora
la mañana sonríe
mientras me tomo una taza
de café caliente.

Buenos días.

lpo.

miércoles 14 de marzo de 2012

Gotas.


Gotas elásticas sobre el cristal
de la ventana, 
tímidas, 
deshidratadas,

no quieren caer.

Se deslizan lentamente,
temerosas, 
descoloridas,
flácidas,

por en el sendero del ocaso.

Gotas como diluvio;
no de lluvia, 
no de lágrimas,
no de mar, 
no en cascada.

Sólo gotas de dolor, pereza
y olvido.

lpo.

La Querella de un Ángel.


Al principio 
me deleitaba mirando
esa juguetona burbuja de viento,
 transparente, 
brillante como copo de nieve, 
liviana como espuma de algodón. 


Al principio
una capa de ozono no me impedía ver
la inmensidad del amar.
Ahora
un manto de niebla
me impide ver los pinos,
las caobas, los cedros, los yagrumos.

Al principio
los fuegos artificiales eran descargas luminosas
de las nubes y montañas.
Ahora
esos mismos destellos son relámpagos dirigibles
con cabezas nucleares. 

Ahora como al principio 
sigo mirando la misma burbuja  
con un forro radiactivo, 
borroso, 
con manchas del hollín 
que produce el Smoke. 


Ya puse la querella.  



lpo.

lunes 12 de marzo de 2012

Corazón.


Tengo llovizna 
para una cabellera ensortijada,
manos de alfarero experto
para unos senos redondos

y unos brazos agrestes 
para un cuerpo frágil, 
desnudo,

Tengo tristeza 
trasnochada,
prisas sin esperas, 
alegría 
sin motivo aparente.

Unos ojos 
que por ella son río
y un corazón 
vuelto súplicas.

lpo.

Amén.


En el centro del salón 
el  difunto,
su cara color blanco ceniza
se confunde con el corrugado forro
del ataúd.

La tristeza 
maquilla el rostro del cielo,
las estrellas tiritan sus penas.

¡Y pensar que se veía tan saludable!

Dicen las malas lenguas 
que decidió permanecer en el féretro
 para no vivir hundido en llanto 
y que sus lágrimas inflen
las arterias del arroyo.

No quiere deambular 
por caminos, por veredas
como un muerto errante
y a su paso
las acacias se persignen.

No quiere que la gente exclame
¡miren ese muerto en vida!
y dar el mal ejemplo 
de un vivo
que sin amor pretende existir.

Amén.

lpo.

El Mirón.


                        Tras la empalizada agonizo,
mi mirada humedece los vitrales
de las penumbras.
De mi afán
sólo son testigos las flores
de las amapolas

y las luciérnagas trasnochadas.

Miro su imagen retorcida
y la sonrisa burlona
de una luna menguante.

¡Ya estoy dando lástima!

Mi ímpetu se convierte
en rocío desesperado,
en la primera llovizna 
de sol.


lpo.




Big Bang.



Su voz firme, autoritaria, exige espacio
forrado con follajes
de viento y luz.

Quiere sembrar fantasías, astros
y flores silvestres,
en la nada impenetrable.

Quiere expandir su estallido,
por el derecho a la vida,
en un corazón rebosante de integridad,

de justicia, de entereza,
convicciones y principios.

lpo.

viernes 9 de marzo de 2012

Sólo Eso.



No le pido más,

sólo la nube que retuerce en retazos su luz,
su lascivia, voluptuosidad
y el enigma en sus sueños.

Su silencio cuando llora el estío.

Las hojas tostadas de su insistencia,
la tinta ansiosa en sus labios.

Sólo su sí después de su no
y esos colores pasteles
de la reconciliación.

lpo.

Cenizas.


Anémica expresión de ansiedad,
tristes jadeos de un encuentro
frustrado.

¿Qué culpa tiene el viento 
si la hojarasca ya no vuela?

¿Qué culpa tiene la lluvia 
si ya no moja sus mejillas?

¿Qué culpa tiene el estío 
si las nubes enjugan sus lágrimas?

¿Qué culpa tiene el amor
si sus plumas ya no anidan?

Somos cenizas
en mar 
sediento.

lpo.

Algo.



Sé que hay algo.

A lo mejor pétalos de tiempo,
heridas por sangrar,
boca insurrecta,
el rasguño de unos labios.

Tal vez, no estoy seguro,
pero sé que algo de ti
se mantiene anclado
en mis sesos.

Quizás lo que menos espero,
el mucílago de la noche,
la telaraña de donde cuelga la luna.

No es esto, tampoco aquello,
quizás lo ignoto.

Pero para que saber
si todo está consumado.

lpo.

martes 6 de marzo de 2012

Hoy.


Hoy 
regresé sobre mis huellas
tapizadas con cardos
y empapeladas dunas,

sembradas de quimeras amarillentas, 
cosechando 
sólo eso.

Hoy escarbé lo sepultado
sin haber nacido,
recordé promesas huecas
y llegaron 
a mi consciencia,
muy temprano en la mañana,
luces oscuras.

Sosteniendo su foto.

lpo.

lunes 5 de marzo de 2012

Estás en mi.



Estás en mí 
entretejiendo raíces con sueños,
surcando, 
como polen de viento, 
mis espacios.

Estás en la tímida estación de un año bisiesto.

En las lágrimas enjugadas
por unos ojos borrachos 
de esperas.

Como mariposa 
perdida en angustias,
aleteando su desesperación.

Estás en mí 
rebanando el tiempo,
inflando versos de palabras mudas,
en mis poemas, 
en mi destierro.

Desmintiendo historias y leyendas.

En las mañanas de tertulia,  
chocolate, jengibre,
en el desgano de la lluvia de ayer.

Estás en mí 
como eco en despeñadero,
como embrión de amapola 

y nunca lo sabrás.

lpo.

Enamorado.


Son las 7:00 a.m.

Me sorprende el bullicio del día
y sus cristales de sol.
La luz me llena y se desgrana,

roja.

En la calle el viento remolina la tinta
de un cielo hostil,

rojo,

con ramas de nubes blancas
extendidas hacia la montaña,
donde llueven horas y luciérnagas
de aquella noche
que pasé a tu lado.

lpo.

Atado.




Atado a su savia azul, tibia,
hiriente como afilada cuchilla
de besos.

la mansedumbre
de su abismo,

sádico.

Como pistilo insurrecto,
colgando de su acacia en flor,
de su voluntad, 
de su parsimonia.

Asido a veranos
de avaricias profundas,
de seda líquida, espumosa.

Atado 
a la libertad de sus labios,

todavía.

lpo.

jueves 1 de marzo de 2012

Casita De Cartón.



La casita de cartón,
amarrada con trapos,
está construida sobre el mismo corazón
de un alud de lodo

a punto de derramarse.

El único cambio percibido
es el agua del arroyo que ahora está fría,
a pesar de que su cauce es de lágrimas,
tristeza, congoja.

Las visitas son escasas como las golosinas,
pero esta vez la opulencia se hizo presente
con un cuerpo abundante
y vestimenta ridícula.

Un señor barbudo que dice que estamos
en navidad.

lpo.




martes 28 de febrero de 2012

Así Somos



Dicen por ahí que somos 
solo borrasca,
pasto en pradera agreste,
gaviota solitaria;

sin mar, sin acantilados.

Viento en el desierto, 
leve quejido, aliento de muerte.

Pero no es así.

Somos verdad impetuosa
en monte salvaje, 
en jungla voraz.

Sudor de luz, 
abrojos, camino,
silencio del llanto, día en pleno estío.

Así somos.

lpo.

viernes 24 de febrero de 2012

Está Bien Que Sí.



Está bien 
que sea tu plan piloto,
tu globo de ensayo,
o la parte prominente de tus opciones,

además del sujeto de tus atrevimientos.

Está bien que zozobre 
por tus despeñaderos,
por los vericuetos de tu sonrisa
y me arrastre el sutil aleteo de tus caprichos.

Está bien que me calmen tus prisas
y me pliegue ante la supremacía
de tus labios.

Pero no eres el "non plus ultra",
"juez y parte", ni la célula madre
y no tienes la autoridad de la cosa
irrevocablemente juzgada.

Está bien que sí, pero no.

lpo.



Tres.



1-Parranda.

Una ventana de sol se abre.
Son las 10:00 a. m.
La noche es hiedra florecida en mi cara.

2-Primavera.

Mariposas dormitan en la brisa
y llueven sobre la montaña.

3-Sequía.

Una gota de esperanza humedece sus manos,
pero aún su mirada se pierde
en el cielo claro.