jueves, 18 de junio de 2009

Galante Picaflor.


Exhibe el pistilo como su más preciado trofeo
en su espada de gladiador,
brillante,
afilada como astilla de ébano.

Sólo su polen buscaba, pero ella abrió sus pétalos
para ofrecer su esencia como chorro de luz.

La orquídea no se resistió ante tan sensual aleteo.
Ahora él se pavonea rebosando ostentación.

lpo.


martes, 16 de junio de 2009

Los Haitises.



Zona vedada, escenario de saqueo,
avaricia y desenfreno.
No sirven sus cavernas con pictografías y petroglifos, 
sólo son garabatos.

Ni su flora con especies catifoliadas; la cabirma santa, el cedro, la ceiba,
el copey, las orquídeas y los manglares rojos y blancos,
podemos vivir sin ellas.

Tampoco la jutía, el selenodonte y otras especies endémicas.
Con la más alta pluviometría de las Antillas,
los haitices, tierra mil veces humillada 
por la ambición desmedida
y la mirada indiferente de los políticos.

lpo.

viernes, 12 de junio de 2009

Un Beso.



Un beso inesperado, certero, 
alborota la noche, 
quebranta mi cordura. 

Olvido el pacto con mi ego y por esa nube rojiza 
me dejo llevar. 

Una boca impaciente suplicando prisa, ternura,
pero acabó su suplicio 
gracias a ese beso inesperado, 
certero, 

de aquella noche.

lpo

jueves, 4 de junio de 2009

Atrapada.



Atrapada entre burbujas de mar en calma,
entre raíces de mangles,
barrotes de sol, despojos del cosmos
entre los cristales de mi escaparate.

Como dulce agua de coco.
Como semillas de guayaba.

Atrapada en la fuerza de mis vivencias,
en sus debilidades,
como pelota playera guardada en el ático,

desinflada.

Atrapada en medio de mi campo
de pastos y abrojos,
con sus labios untados de los míos.

lpo.

martes, 26 de mayo de 2009

Experto Malabarista.



Ante tan repentino éxtasis me sentí en el aire,
lleno de lo que a mis piernas le faltaban.

Entonces me aferré a dos redondas protuberancias,
erguidas,
firmes,
sus senos.

Me sostuve unido,
amorosamente, a la sensual escultura de venus.

lpo.

viernes, 1 de mayo de 2009

Se Busca.



Esa luz de piel oscura, sol en tinieblas,
navaja de doble filo. 
Camino largo y tedioso, voz callada, 
silencio hiriente, sombra de resplandor. 

Daga acojinada, cuchillo imperceptible..
Hueco en el desierto de la abundancia, 
piedra de rayo. 

Se busca.

lpo.

domingo, 5 de abril de 2009

Confesión.



Ya estuve ahí, en medio del vacío,
de turbia transparencia,
lleno de burbujas desinfladas.

Estuve sembrando vientos
sobre tierra colmada de ausencias,
nadando en la turbulencia
de su tempestad.

Estuve inmerso en su corazón
y confieso que aún es recuerdo,
persistente,
tenaz.

lpo.

Labriego.



En sus manos florecen angustias,
en sus pupilas llueve sólo sol.

El labriego enjuga sus lágrimas,
mira hacia arriba y pide clemencia,
pero nadie responde,
ni el estado,
ni el pleno parlamentario,

ni el cielo y sus desinflados pechos.

lpo.

jueves, 2 de abril de 2009

Privilegio.



Me desperté
con la leve llovizna de su luz
y la insistente ópera de los pájaros.

En tórrido chubasco de brillantes leónidas
escuché su voz, 
como siempre respiraba junto a ella. 

Entonces di gracias al manto azulado
de su sonrisa, 
derramado en espuma de cielo y sol. 

Siento el placer de estar a su lado 
y de tener el privilegio de envejecer

en su pelo.


lpo.

2 comentarios:

Rebeca dijo...
que lindo o seu poema! parabéns!

22 de marzo de 2009 11:13 

leandropiña dijo...
Gracias Rebeca
por tener la gentileza
de leer y comentar mi poema...abrazos

martes, 10 de marzo de 2009

! Qué Lío !




Enredados amores,
nudo apretado con manos ansiosas,
con la sutil savia de una boca salvaje
y apretones en la piel.

Imposible olvidar la soga de coronarias,
los bypasses de alivio
y prácticas de primeros auxilios,
boca a boca,
aliento con aliento,
rodilla con rodilla,
y el único sonido de dos corazones.

Hilo de sisal ensortijado en mis sentidos,
cabulla elástica,
saco quimérico que nos contiene.
Tornado estacionario,
amarrado con nubes de tela secándose a pleno sol.

Nadie me puede sacar de este lío
y que no es de ropa.

lpo.

viernes, 6 de marzo de 2009

Lo Juro.



Juro por ella
cuando se desviste de labios su sonrisa,
desnuda atrapa mi sosiego
y desembocan en mi boca sus besos
y las perlas se suman.

Juro por ella
cuando el monte cubre su cuerpo,
codornices salvajes vuelan de sus manos,
la lluvia es insistente, profusa
y el arroyo no cesa su canto.

Juro por ella
cuando el otoño vence al estío,
las hojas se tuestan de envidia
y de luz se pintan las montañas
y al amor no se le quita la sed,

lo juro.

lpo.

La Beso.



La beso sobre nubes perezosas, 
en el tiempo derretido en mi reloj, 
rectangular, 
a prueba de agua.

En la tarde desprovista de luces, 
entre estrellas amotinadas, 
en una noche de sin rubor,

la beso con mi astucia de serpiente.

En los rieles que conducen sus sueños, 
en el abismo que cubre su cama, 
en el silencio tallado en sus senos, 
en una boca ahogada en desgano.

La beso en sus besos 
cuando sus labios respiran en los míos.

lpo.

Primavera.



El polvo dormita entre espadas de sol,
afiladas.

El azul del cielo, brillante,
molesta a la vista como lámpara de mercurio.

Inesperadas golondrinas llueven
sobre bocas sedientas y la tierra,
inundada de espera,
pinta su rostro con nubes derretidas.

Se aleja la nostalgia.
La vida muere por vivir.

Las flores desnudas se van de parranda con la codicia y la miseria.

Una ventana de luz se abre,
es temprano en la mañana
y la noche es hiedra florecida en mi rostro.

lpo.

lunes, 9 de febrero de 2009

Caña Recién Cortada.



Se derraman mariposas de su boca,
el olor a detalles acapara mi impaciente curiosidad.

Arquitecta de caricias.
Segadora de intrigas.

Con esmero me ofrece su fuego
y nuestros asuntos pone en remojo.

En la mañana café, tostada
y sus besos saben a caña recién cortada.

lpo.

viernes, 6 de febrero de 2009

Leandra



Cada noche me sueño contigo,
con tus ojos vivaces y tus labios temblorosos
como queriendo decir papá.

Con tus manitas aterciopeladas,
tu piel tersa que tocar mis manos
esperan ansiosas
y no dejo de pensar en el ángel de tu presencia.

Sé que a mis dos perlas y a tu madre de tu paz llenarás.
Ahora escucha mi voz antes de nacer,
porque quiero ser padre
de nuevo.

Leandra, con las golondrinas vuelas en mi mente
y espero oír tu voz.

lpo.