domingo, 5 de abril de 2009

Confesión.



Ya estuve ahí, en medio del vacío,
de turbia transparencia,
lleno de burbujas desinfladas.

Estuve sembrando vientos
sobre tierra colmada de ausencias,
nadando en la turbulencia
de su tempestad.

Estuve inmerso en su corazón
y confieso que aún es recuerdo,
persistente,
tenaz.

lpo.

Labriego.



En sus manos florecen angustias,
en sus pupilas llueve sólo sol.

El labriego enjuga sus lágrimas,
mira hacia arriba y pide clemencia,
pero nadie responde,
ni el estado,
ni el pleno parlamentario,

ni el cielo y sus desinflados pechos.

lpo.

jueves, 2 de abril de 2009

Privilegio.



Me desperté
con la leve llovizna de su luz
y la insistente ópera de los pájaros.

En tórrido chubasco de brillantes leónidas
escuché su voz, 
como siempre respiraba junto a ella. 

Entonces di gracias al manto azulado
de su sonrisa, 
derramado en espuma de cielo y sol. 

Siento el placer de estar a su lado 
y de tener el privilegio de envejecer

en su pelo.


lpo.

2 comentarios:

Rebeca dijo...
que lindo o seu poema! parabéns!

22 de marzo de 2009 11:13 

leandropiña dijo...
Gracias Rebeca
por tener la gentileza
de leer y comentar mi poema...abrazos