lunes, 17 de octubre de 2011

Llegaste.



Cuando la casa era enorme como sabana de soledades
donde danzaban desbocadas las conjeturas.

Cuando el mar yacía entre encajes espumosos,
solitario,
distraído.

Cuando las calles exhibían el éxodo de las emociones
y la gente era esquiva, huidiza, taciturna,

me refugié en tu mirada.

Mi abismo se llenó de pretensiones,
de osadía, porque llegaste altiva, arrogante
como botón de flor hembra.

Percibí tanta abundancia en tu sonrisa
y mi corazón insaciable acusó tu calma,

desde entonces soy feliz.

lpo.

2 comentarios:

  1. bellooooo....!!! que preciosa declaracion de amor !!!! lo felicito, poeta..!
    que forma tan exquisita de cantarle al amor !!!!

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